PRESIENTO



En mis vertebras te anidas y mi cuerpo te imagina en retirada mientras mis manos te buscan para escuchar tus labios
Mis lágrimas humedecen el gris de nuestro entorno mientras la luz de luna penetra en las rendijas.
Mi corazón presiente acelerando  mientras mis manos tiemblan en tu rostro.
Mi alma vuela dejando pensamientos, deambulando tu entorno y buscando verdades bajo la luz de luna. Se agolpan las letras de lecturas cansadas y tu silencio acompaña mis pasos que van hacia la nada.

NO QUIERO ESTA ANGUSTIA


.
 
No quiero esta angustia que me lleva al camino de la nada, a la congoja y la ansiedad de ser yo mismo.
No quiero este hondo dolor del alma ni el recuerdo que no muere.
Quiero la esperanza en este vértigo de libertad.
Quiero escapar de su vaga sombra rondando mis secretos
y de su pozo negro que me ahoga.
No quiero esta constante indecisión que me atormenta
de estar en soledad izando orgullos
pues quiero reencontrarte para cerrar los círculos
para romperlo todo.
No quiero que las horas se detengan en esta duda de ansiedad y pena, ni quiero que las lunas me desvelen en esta soledad que me condena, que me aprieta el desamor sintiéndote lejana y en olvido.

CONTIGO EN EL RECUERDO



Preso estoy en ti con negaciones, con ausencia de amor indefinido, 
como un limbo que atrapa los poemas en un abismo de promesas idas.
Cautivo soy desde el espacio incierto donde el verso se fuga en un retiro
donde no encuentro las lunas cómplices de besos
ni los soles de amor con fuegos encendidos.
Mis ojos ciegos vislumbraran tu figura, y en mi latir tus manos buscando la caricia, el dulce roce que embriagará el instante, para nombrarte siempre, para morir pensándote.
Cautivo de un final contigo en el recuerdo, en los labios de ayer diciendo nuestros nombres, con las noches de amor y los espejos... de dos bajo la luna.

DE TU AUSENCIA




 Yo nunca supe de aquellas caracolas que imitaban al mar lejano y triste,
ni supe de silencios durmiéndote en suspiros porque lejana estabas como si hubieses muerto.
No conocí tu piel ni la tristeza de tus ojos sobre los lino...s blancos de una almohada,
ni el llanto contenido sobre el recuerdo del hombre que hirió tus sentimientos.
Yo que te amé no supe como, como el otoño cegó tus ojos con nieve de las madrugadas,
ni como la niebla borró tu cuerpo de mis ojos.
Porque te fuiste para siempre dejando en mi recuerdo lugares de hojarasca con tus pies desnudos, donde airosa caminabas, dejando tu perfume como un lenguaje mudo.
Como un eco del silencio tuyo, donde llegas dolida, sumida entre murmullos, como una mariposa posando en mí soñar.

AL FINAL

Cuando al final llegamos la vida nos reencuentra y entendemos que todo está en nosotros y que debemos cruzar la puerta hacia el otro umbral para descubrir quela verdad de todos es mas cierta que la nuestra. Si el viento traslada las metas hacia un destino diferente, debemos dirigir las velas remando hacia nosotros mismos para alegrar el alma que siempre nos alienta. No debemos permitirnos una noche oscura sin luz de luna y sin brillar de estrellas.

ME NIEGO A SENTIR CERRANDO MIS OJOS.





Hoy me aterro y sucumbo,
me niego al tiempo libre que me de descanso mientras busco en la hierba el secreto del mundo.

Se entristece mi alma en la oscura razón de la existencia, ajena de mi mismo, y no poder ver la risa que danza mientras la tierra sigue cobijada por el mismo cielo.
 De no sentir la brisa que acaricia mi cara y no sentir el aire como una bendición de vida que viene desde antaño.

De no sentir el transpirar ni el aliento del cuerpo que acompaña mis noches de insomnio, ni el gemido que clama la pasión de un instante tras la fuga de un beso convertido en silencio.
Y me niego a sentirme viviendo con el grito de sangre corriendo en mis venas, al querer estancar los sonidos de un corazón afligido, expirando un dolor, huérfano de amor y entristecido.
Me niego a entender el color del otoño, el verdor primaveral de un paisaje que desgrana el canto de los pájaros y el fluir de un río bañando de espumas sus riveras.

Cierro mis ojos para no ver la sombra ni la luz jugando entre los árboles, mientras el viento mueve sus ramas con ritmos cadenciosos.
Para no ver la noche estrellada, ni a la luna extendiendo su luz sobre las olas como un manto que le arropa el sueño, rescribiendo un poema de su amor tan sola, que en el vientre del mar se vuelve eterno.
Cierro mis ojos para no imaginar los tuyos abiertos al mundo que nos mira, y no mirar en los tus tuyos, el alma y el paisaje que el mundo te dejó para mis ojos.

ANCLA Y ARENA




No mires más la sombra en el ocaso sino la luz del crepúsculo llegando hasta tus ojos.
Quizá debas partir dejando un desconcierto más allá del amor y realidades.
Caminante serás llegando hasta la altura y dejarás atrás el andamiaje de mucho amor e incertidumbres, sembradas en palabras y locuras.
Sigue tu paso sin el miedo de congelar el frío que les llega, reconforta tu andar, trasiega, y deja que la brisa transfigure el roto eslabón de una quimera.
No dudes más, Tú siempre seguirás entre  sus venas  y por tanto no habrá olvido; debes seguir por tu camino mientras morir viviendo ella no quisiera.
Tal vez mañana presientas que aún existe, que divagaste entre pasiones  y ternuras; Tal vez mires atrás para encontrarla como encuentra la mar sus propias olas.
Ella es la arena sin fondo que absorbe la pasión, entrega y pensamiento en que te atañe, y será siempre tu ancla, a pesar del agua que la bañe.

 

 

ASOMBRO


Con el manantial que se despide brota dormido, empujando, el huracán de ventanas ya sin luz, y la angustia insistente del tiempo transcurrido con la desecación.
Las ropas vencidas y calor de rostros es el producto de andariegos por el agua extinta.

LA POESÍA


La poesía es como el agua que corre por el río
bañando las riveras, en ellas va dejando amor y desamor, quimeras y querellas.
A su paso envuelve el alma y transita cercana, viviente, enardecida.
Es alegría y tristeza, es barco que se aleja y barco que regresa.
Gerardo Omaña Márquez

A SANGRE Y FUEGO





Este vivir que nos alegra y que nos hace mirarnos como somos.
Este crepúsculo que baña praderas y rincones, que emana con alas de colores en el aire y llega hasta tus ojos mirando hacia los míos, ese amada mía, es como un canto: un canto que siempre nos alegra.
Alas de brisa y de colores que unen el sentir con sus latidos de todo cuanto vemos y vivimos...Identificación de cuerpo y alma.

Del disfrute mirar; a los pájaros en árboles o a las olas bañando con espumas la arena tibia donde tus pies jugaban.
Del sentirnos conjugados con el paso de nubes dando sombra a tanto follaje azul de versos/agua.
Siempre nuestro mundo ha sido único; un sentimiento de placer o admiración contemplativa donde nubes y gaviotas junto al sol radiante nos elevan en ascensión divina.
Este vivir que nos alegra y que nos hace mirarnos como somos.
Junto a ti divago en lejanías, y estamos flotando en los azules la esencia misma que une nuestras vidas.
Este vivir que nos alegra y que nos hace mirarnos como somos.
Nos hace volar entre la brisa delgada que nos posa sobre la hierba y los blancos árboles de la existencia donde nuestro amor se funde a sangre y fuego.

DOLOR AJENO


Ahí estas sin aprender que amas las espinas, deseando que te lleguen flores para seguir viviendo incertidumbres y deshojar los pétalos por siempre.
Ahí estas negándote que la esperanza ha muerto, que la conciencia es la voz del alma mientras la lujuria te engaña en las pasiones para no ver el amor muerto.
Quizá con lágrimas un día entenderás lo que debes ser y no lo que esperabas en tus desvaríos de renunciar a ti misma.
Ahí estás acostumbrándote, divagando un sueño mientras sufres en la espera de liberar el aburrido mal que te acompaña, de no sentir tus pensamientos y no saber sopesar el sentimiento.
Ahí estás aprendiendo de un dolor que no mitigas y preparando la tierra en la que nunca siembras.

APRENDIMOS



Hoy estoy recordando aquel beso en el que te dejé tantas palabras.

Aquel con que te amé y tú me amaste llenándonos de amor toda la vida.

Ese que me apartó del camino solitario para beber en ti lo más sublime dejando de esperar porque llegaste para sembrar en mi tanta hermosura.

Hoy, conciente de mi mismo se que soy feliz con tu existencia, con tus denuedos de las cosas más pequeñas donde felices amamos lo que hacemos.

Porque quisimos la meta de la estancia sin cometer el pecado de no amarnos.

Porque amistamos la vida sin secretos uniendo hasta el dolor para querernos.

Porque desafiamos la ausencia y las imperfecciones amando y perdonando a toda hora.

Porque aprendimos amar todo lo adverso en un consuelo de tus ojos en mis ojos.

DONDE ME AMARÀS


 Acaso detrás de una bruma que guarda tu silencio.
Acaso en las copas de un bosque bañado de luna
O en la aurora que tiembla cuando la luz se acerca.
Se destrenza la bruma y no te encuentro
El viento mueve las ramas sin verse tu figura y en la aurora se acrecienta el silencio

LÁGRIMA



Como un dormido colibrí en la brisa aquietada te dejo mis palabras menguadas.

Ya mueren por doquier los estrecimientos y agoniza el canto con el estruendo de maquinas que aplastan los vidrios rotos de la ventana herida.

Ya el final de un destino se fugó con el viento y equivocó el abrazo en otro cuerpo.

Ya mis ojos contemplan luces y signos que estremecen tras el cristal de una lágrima, que corre en vano por el rostro envejecido...Ya no habrá un jardín con flores perfumando.

UN SUPLICIO EN LA GUERRA




Todos llegan.

Todos dejan su voz de aullidos largos,

como pancartas deletreando heridas y apretando para acallar el aliento.

Todo se enmudece y el silencio traspasa la ventana tras las huellas de un viento enmohecido que pretendió romper la calma.

Afuera todo es muerte y siguen palpitando masacrados los restos humanos

Ya todo se esfuma, se ahoga hasta el silencio del agua con la angustia de remolinos en el pecho mientras los ojos se agrandan en este suplicio donde muere la voz y muere el llanto.

 

DOLOR






Este antiguo dolor que transita mis venas, que me afixia y se arremolina en un crujir de sangre que palpita, que me hace clamar con voz abierta el miedo que conmigo deambula en las calles de mi soledad.

Este antiguo dolor que en agua mansa se estanca, que me deprime, me envuelve y me convierte en migajas; es el dolor de un amor moribundo que apaga su furia.

Que bebió del llanto de perderte y de pensarte en esas madrugadas de insomnio donde mi cuerpo flotó entre mares de reptiles, muriendo y muriendo como en fractales bañados de sangre.

YA ES HORA




Ya es hora de pensar lo que nos brinda el tiempo.
De como se destruyen las luciernagas en noches inservibles.

... ya es hora de escrudiñar agujeros que guardan en lo profundo dolores, pasiones y lujurias, muertas en los arreboles de un crepúsculo.

Es hora de repintar los cuadros, con sus ocres viejos, guardados en los cofres negros, protejiendo paisajes de un pasado que ahora se vislumbran con ansias de cólera.

Ya es hora de aborrecer los cantos de sirenas. las dulcificantes promesas perdidas en el tiempo de las esperanzas.

Es hora de adivinar como se mueven las manos mentirosas y acallar los labios para que no pronuncien lisonjas que mueren con el eco.

CON LA NOCHE


Ya la noche se sumerge para buscar el día y hay un tiempo en que se encuentran entre la aurora temprana y el amanecer borroso.
Es un transcurrir que fluye.
Instantes en que mis letras trasmiten pensamientos de luz y sombra, de alegría, de miedo.
Porque el día se hizo tarde, se hizo crepúsculo de calor agonizante en su vuelo rotativo, se quitó su ropaje de oro y brillo para entregarse al orto con su manto obscuro por todos los confines.
Y se borran las huellas, las siluetas se duermen confundidas de sombras arrastrando silencios.
Mi susurro acompaña la voz que me habla, la que escribe para que me sigas, la que sigo para que me hables.
Para que acompañes este canto sonoro del silencio nocturno, de estrellitas lejanas alumbrando mi mundo.
Para que contemples, borrosos sus bordes, al riachuelo inquieto que fluye sonoro por entre las piedras.
al paraje oscuro con bardas de alambre donde braman vacas rumiando pesebres.
Para que adivines junto a mis palabras, la noche callada, sonora y viviente con chispas y luces que se nos encienden.
Para que vivamos la paz que adormece mientras llega el día que nos estremece.

DIVAGACIÓN DE MIS OJOS Y EL SILENCIO

Ante el amanecer, con luces que me llegan,
mis ojos divagan las siluetas desnudando el viento,
escarpada inmensidad que como espejo explaya
dejando atras la noche de prisiones.

Sin ver el horizonte en ese largo silencio,
abajo, el mar luce inquieto en su bañar de playas,
allí donde sola caminas.

Y vas descalza con la piel herida
fugitiva de mis labios,
deseando la noche para solo mirarte en el espejo de la luna.

Parece que las aves olvidaron el canto
y solitaria vas sin esperanza,
mientras, yo te guardo en mi memoria
como un templo.

Luego
Se escapa mi sueño,
cuando el sol ya vuelve hacia el ocaso
dejando atras la luz sobre los árboles
y un rescoldo tibio en los tejados.

Será un sueño perdido
que el viento llevará junto a las aves
mientras quedo solo en la sombra... musitando un olvido.


COMO ENTENDERTE SOLEDAD II


Otra vez tu mi soledad, estás aqui dandome aliento, mitigando el dolor en el que existo.
Ahí estás, arrastrando junto a mi paso la verdad que siento, columpiando mis horas en el vaiven del ir y venir de mis pensamientos que lanzados a la aurora suspiran otro tiempo.
Ahí estás y sin embargo me alegra acompañarte,perceverar contigo y mi  esperanza que te asusta cuando percibes mi nueva mañana en un amanecer que ya no será tuyo.Cuando ya no tengas un sol que te alimente y la noche te muestre mi hermosa luna altiva.