DOLOR AJENO


Ahí estas sin aprender que amas las espinas, deseando que te lleguen flores para seguir viviendo incertidumbres y deshojar los pétalos por siempre.
Ahí estas negándote que la esperanza ha muerto, que la conciencia es la voz del alma mientras la lujuria te engaña en las pasiones para no ver el amor muerto.
Quizá con lágrimas un día entenderás lo que debes ser y no lo que esperabas en tus desvaríos de renunciar a ti misma.
Ahí estás acostumbrándote, divagando un sueño mientras sufres en la espera de liberar el aburrido mal que te acompaña, de no sentir tus pensamientos y no saber sopesar el sentimiento.
Ahí estás aprendiendo de un dolor que no mitigas y preparando la tierra en la que nunca siembras.

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