POEMAS DECLAMADOS
PREAMBUULO DE UN ADIOS
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AMOR SUBLIME
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ANTES QUE TE VAYAS
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FARAWEL
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GRANIZOS
Desterrado y despojado de luz cierro mis ojos para romper silencios y adentrarme en la niebla en que vivo y que trasmuta todo lo mío y todo lo que amo.
•Tal vez olvidé mi humanidad y no entendí que mi corazón tan frágil pudiese mitigar tan repentinos fractales.
•Tal vez olvidé la mismidad confiada e ilusoria que se pierde en la nada; que las espinas hacen sangrar eternamente.
En un laberinto doy vueltas sin llegada, solo abismos. Es tan profundo el vacío y sin embargo floto en el encierro.
•Se proyecta mi cuerpo entre la bruma y solo encuentro silencios. Apenas susurran mis labios.
•Apenas pienso;
•Crepúsculos pasados de tardes olvidadas, llantos, penas de soledad que bajan por todo mí ser. Como la humedad entre la bruma, como el frío que circula y que hiela mis huesos. No quiero pensar más en los granizos que caen sobre mi alma, en los anhelos de mi sueño; pues se han ido por el abismo de mis propias manos.
•Y en este laberinto siguen mis huellas, la niebla y el granizo, la humedad y la bruma, mis manos se aferran a mi cuerpo para encontrar esencia y sin embargo sigo flotando en el vacío. Mis ojos ven auroras cercanas, Quizá renazca con mi muerte el porvenir.
CON LOS OJOS DEL ALMA
Dulce, mis labios dulces,
La dulzura que nace y nace desde siempre.
Dulces las horas que el tiempo derrama entre los días para endulzar las noches con mis sueños.
Dulzura inextiguible que abraza y que bendice mis horas en tus brazos.
Dulzura con un manto de ángeles cuidando la sombra de mis noches, mientras mis ojos y tus ojos se cierran para vernos.
CANTO ANGUSTIOSO
Todo se fue... Tragado fue por El olvido,como el tiempo perdido en lejanías,como luz intocable y las manos vacías.
En tardes como esta te esperaba para darnos los dos los mismos besos, susurros de ansiedad con tu sonrisa.
Ya no es igual el canto que me llevote perdiste en lujurias detrás de los espejos triste de ti, tristeza mía, tristes los dos como un reflejo.
Me llegas en la brisa en tardes de abandono, siento que me eriza un nudo en la garganta de saber que no estás como otras veces.De saber que me voy y no tenerte de sentirme tan solo como flor escondidaen un desierto.
Sobre mi alma siento un frío de nieveque congela tu amor que muerto dices,que no queda nada, que se borraron de ti las cicatrices.
Te amé, no estás, y sin embargo, quizás te ame todavía,en esta soledad de tu abandono, mi cuerpo clama una esperanza,buscando en el fondo interminable lo que fuimos.
Hoy mis palabras son un cantoun evocar allí junto a mi lechodonde tu amor fue entrega entre mis brazos.
Ya la magia del mundo me ha dejado,Ya no hay lunas con luz en los jardines,Solo queda el cristal de un sol agónicocon tus manos distantes cada día.
Hoy vago en el aire dibujando tu ausenciay diviso tu nombre en lugares dispersos,y en papeles con sangre donde escribí tus versos.
Diviso tu nombre en las selvas dormidas,en las fuentes de ríos y neblinas brumosas,y en los cantos de pájaros posando en las copas.Y diviso tu nombre más allá de las noches
con estrellas cayendo en montañas lejanas,y en la plaza y el puente... y las playas cercanas.
No sé como borrarte después de tu abandono.
no sé como olvidarme del fuego de tu bocadel hambre de tus palabras, de la sed que me provocas.
Aquí estoy con tu recuerdomirando el mar en tu abandonocon mi grito ensordecido en las pasionesque amándonos calmabas... Esas noches de amor que eran un cantomirando las estrellas desde la ventana.
Vengo de mirar los pasos dadosy con ellos la gloria de mis sueños.no quiero ver morir a los crepúsculoscon la luna brillando en el ocasopues todos sus colores me recuerdanel gran anhelo%85 de estar entre tus brazos.
Quizá deba aprender como olvidarte,Pero al mirar las rosas y la luna mi alma se desgarraal recordarte.
ME BUSCO
Como pasa el tiempo y caminamos dando vueltas por los denuedos y los paréntesis absortos.
Ahora no se quien soy y sin embargo me busco en las palabras solo imaginadas para no acallarlas en un silencio necio.
Y me busco en el temblor de los latidos cuando mi sangre grita que estoy vivo y me invita a escuchar la vida y contemplar horizontes.
Hacer de mi cuerpo un eco que resuene, que una, que palpite para no estar solo y comulgar con todos mi universo triste.
Y es que cansado estoy y me extravío en esta soledad que sacude mi mente, que paraliza mi andar y me hace mengua a cada instante.
Ahora no se quien soy y sin embargo me busco en las palabras solo imaginadas para no acallarlas en un silencio necio.
Y me busco en el temblor de los latidos cuando mi sangre grita que estoy vivo y me invita a escuchar la vida y contemplar horizontes.
Hacer de mi cuerpo un eco que resuene, que una, que palpite para no estar solo y comulgar con todos mi universo triste.
Y es que cansado estoy y me extravío en esta soledad que sacude mi mente, que paraliza mi andar y me hace mengua a cada instante.
CUANDO TODO ES OSCURO
A veces se aleja el canto de todo cuanto miro y se estrecha mi vida en comprenderlo.
Hasta el lejano crepúsculo se nubla para no dar color a los recuerdos.
La brisa se siente a pudredumbre cuando viene del barrio encharcalado y mi nausia se agolpa entre las sienes, deseando no mirar lo que han dejado.
Se duerme la pobreza entre lo oscuro con las noches de hambre y de miserias, mientras otros derraman sobre el río, el estiercol que rueda entre las piedras.
Ya las calles se tornan peligrosas porque a escondidas nos llevan en los ojos
se estremecen los cuerpos cuando pasan, crispados con la angustia de estar solos.
En las casas se atrinchera el miedo cuando el insomnio repunta madrugadas, se tiembla con nervio ensordecido y el quejido se ahoga entre las sábanas.
Afuera... la espesa niebla hace sudar a los cristales mientras pulula en mi todo el rechazo, toda la angustia y con tristeza deseando no mirar sobre los males.
TE SEGUIRE QURIENDO
Tal vez ni me recuerdes y acaso en despedidas tu mente me rechaze.
Aún así, Te seguiré queriendo con mi arrepentimiento porque lo diste todo y fuiste para mi lo prohibido.
Te seguiré queriendo, aun con ese olvido que te sembré en el alma por no estar contigo.
No se donde estás, y me congoja tener que imaginarte en una calle sola, con tus ojos mirando hacia la nada por no encontrarme nunca en tu mirada.
OSCURA SOLEDAD
Aquí estoy más allá del crepúsculo
donde la sombra oscura me envuelve con su misterio mudo.
Allí te sueño, te imagino, y mis manos acarician tu silueta que adivino, que deambula ante mis ojos como una niebla, como una canción que arrulla mi desbordante amor hacia tu vida.
Allí estoy inadvertido, solo con el recuerdo de noches que pasaron, sintiendo tus manos en mis manos, y el dulzor de unos labios con susurros de esperanza.
Aquí estoy en la penumbra de mi abierta herida,
en la oscura soledad conque te miro, conque te sueño, conque camino.
donde la sombra oscura me envuelve con su misterio mudo.
Allí te sueño, te imagino, y mis manos acarician tu silueta que adivino, que deambula ante mis ojos como una niebla, como una canción que arrulla mi desbordante amor hacia tu vida.
Allí estoy inadvertido, solo con el recuerdo de noches que pasaron, sintiendo tus manos en mis manos, y el dulzor de unos labios con susurros de esperanza.
Aquí estoy en la penumbra de mi abierta herida,
en la oscura soledad conque te miro, conque te sueño, conque camino.
CUANDO PASÓ EL TIEMPO
.
Tus ojos miraron la penumbra cuando tus manos se quedaron solas sin contactos ni deseos en esa noche de soledad enterrando la esperanza.
Al final del camino estaba la fuente humedecida de recuerdos; pero un silencio te arrulló todo el olvido.
Te abonó los surcos de profundas huellas marcadas por tantos insabores.
Y allí estás moviendo las tantas hojas secas en el umbral de los recuerdos, mientras contemplas tu piel de arrugas con sonrisa triste.
Tus ojos miraron la penumbra cuando tus manos se quedaron solas sin contactos ni deseos en esa noche de soledad enterrando la esperanza.
Al final del camino estaba la fuente humedecida de recuerdos; pero un silencio te arrulló todo el olvido.
Te abonó los surcos de profundas huellas marcadas por tantos insabores.
Y allí estás moviendo las tantas hojas secas en el umbral de los recuerdos, mientras contemplas tu piel de arrugas con sonrisa triste.
A TRAVÉS DE TU MIRADA
Una brisna en su vuelo contrasta en su vaivén frente a las cosas y en su ruta de mar y cielo diviso el horizonte donde soñe contigo.
Estampa de aguas azules donde el viento reposa en las arenas la ausencia de unos besos. Donde contemplo las hierbas y las rocas, los trozos de arboles vencidos junto a las cascaras de almejas muertas.
Todo al rededor es tan sencillo como todas las cosas tuyas, como lo que se olvida, como el tropiezo del alcoholico o el zig zag de un pájaro en su vuelo.
A lo lejos se ven nubes oscuras, Quizá ya no estés en mi paisaje; pero te buscaré, y como el viento, seguiré el entorno soplando en cada objeto, mirando a través de tu mirada.
Estampa de aguas azules donde el viento reposa en las arenas la ausencia de unos besos. Donde contemplo las hierbas y las rocas, los trozos de arboles vencidos junto a las cascaras de almejas muertas.
Todo al rededor es tan sencillo como todas las cosas tuyas, como lo que se olvida, como el tropiezo del alcoholico o el zig zag de un pájaro en su vuelo.
A lo lejos se ven nubes oscuras, Quizá ya no estés en mi paisaje; pero te buscaré, y como el viento, seguiré el entorno soplando en cada objeto, mirando a través de tu mirada.
AFANES
Quiero atrapar de las rocas el reflejo, sembrarle
colores para que muestren mis afanes.
Para que en la alborada humedecida te llegue mi
suspiro en forma de arco iris, mientras te busco en
tardes opacas por las que camino.
colores para que muestren mis afanes.
Para que en la alborada humedecida te llegue mi
suspiro en forma de arco iris, mientras te busco en
tardes opacas por las que camino.
Quiero atrapar en los muros el aroma de tu paso
dejando enredaderas ocres que presientan tus
huellas para así encontrarte.
Pero la tarde opaca se llena de lluvia borrando el
camino con lagunas, como un estero que borra tus
huellas en paisajes desolados.
Y te busco en los rincones quebrando matorrales de
espinas hirientes de un ocaso, y dejo mis afanes
de colores con la esperanza de abrazarte.
dejando enredaderas ocres que presientan tus
huellas para así encontrarte.
Pero la tarde opaca se llena de lluvia borrando el
camino con lagunas, como un estero que borra tus
huellas en paisajes desolados.
Y te busco en los rincones quebrando matorrales de
espinas hirientes de un ocaso, y dejo mis afanes
de colores con la esperanza de abrazarte.
EN ALGUN RECUERDO
En algún recuerdo te imaginé y sin ambages allí te vi desnuda. No pude retener mis manos y mis besos llenaron tu cuerpo de susurros.
Todo fue como un sueño atardecido paseando entre los bosques de aquel río, donde en sus aguas corrían mis ansiedades.
Sobre tu cuerpo mis labios endulzaron tu piel salobre de arenas y mis ojos se tornaron alegres con todo tu esplendor.
Todo fue como un sueño atardecido paseando entre los bosques de aquel río, donde en sus aguas corrían mis ansiedades.
Sobre tu cuerpo mis labios endulzaron tu piel salobre de arenas y mis ojos se tornaron alegres con todo tu esplendor.
TU AUSENCIA
En que río de piedras te esfumas, te ausentas distante de mis ojos
aún cuando en ellos tu silueta duerme?
Te extrañan mis manos y frías se estremecen arañando lejanías, buscando tu horizonte.
Y te busco acompañando la esperanza en tardes de un verano, y navegando el otoño a la luz de unas estrellas.
Y te busco en inviernos sin saber que me pierdo mientras sueño tus ojos con luz de primaveras.
Aquí estoy amor con la voz muda del alma. Sintiendo este dolor de ojos sin llanto, deseando que tu ausencia gire y vuelva para bañar de luz mi alcoba triste.
aún cuando en ellos tu silueta duerme?
Te extrañan mis manos y frías se estremecen arañando lejanías, buscando tu horizonte.
Y te busco acompañando la esperanza en tardes de un verano, y navegando el otoño a la luz de unas estrellas.
Y te busco en inviernos sin saber que me pierdo mientras sueño tus ojos con luz de primaveras.
Aquí estoy amor con la voz muda del alma. Sintiendo este dolor de ojos sin llanto, deseando que tu ausencia gire y vuelva para bañar de luz mi alcoba triste.
LOS HIJOS
Hijos nacidos bajo la sombra que sus ojos miran cual cobijo, fijando en sus pupilas la imagen y el estilo de años venideros.
Hijos que amamos secando sus mejillas para transitar el sueño que anhelamos y marfilar destinos de ríos corriendo hacia un estuario para buscar el mar de sus deseos.
Esos que acunamos también en los desvelos buscando amanecer con sus sonrisas, mirando el sol tras los cristales, e imaginando brújulas que les darán las brisas.
Hijos que nos hacen estremecer la ternura en el vaivén de sus denuedos, de sus llantos que en sus quejos avivamos los sentidos.
Esos los hijos del amor y el sueño, los que arrullamos en los brazos dejándole en pedazos uno por uno el corazón entero.
Porque con los hijos se nos llena el mundo de alegría y de tristezas, de canciones que en la mesa festejamos cada día.
Se nos llena el alma también bajo la angustia del amparo, del no verlos en peligro, de acudir al grito porque el grito es nuestro de temor y miedo.
Porque son la esperanza de un mañana cuando estemos viejos y con ellos vivamos la memoria del amor brindado.
EL ÚLTIMO SUSPIRO
Disminuidos vientos me impiden llegar a ti como un suspiro, dejar caer sobre sobre tus ojos el halo de mi alma enamorada.
Tal vez la distancia es tan lejana, tan llena de acento, que todo se cierra de nubes sin viento para
que no sientas mi hondo suspiro.
¡Todo está en calma!
Y la quietud nos adormece el idilio que tanto fue negado, ese que quisimos sembrar como una rosa para que abriera al viento sus alas de esperanza en una lluvia tenue, humedeciendo nuestras almas.
No hay viento que transporte el eco que deja el pensamiento, que te lleve el aroma, que deje sobre tu piel mi último suspiro.
MARCADOS
Allí estan las cicatrices,
esas que quedaron a pesar del sueño que sin ser vivido nos dejó el recuerdo.
Esas que marcaron bellas ilusiones cuando en aquel tiempo
sin tener raones cruzabamos miradas.
Allí estan y se conjugan con estancias bellas bajo el hechizo de un crepúsculo,
o en la tarde casi oscura para esperar la luna junto al rumor del río.
Y siguen en tu mente y en la mía.
Como un santuario idealizado formando sensaciones de estar los dos juntando el sueño
y a escondidas como deseando el fruto prohibido.
Y es que desde el mirar de tus pupilas se
destila la luz hacia las sombras y se espande la aurora entre mis manos
con el verso trinando entre las aves.
Fuiste arribando en la hondonada de mi alma
sembrando la luz de una esperaza y te clavaste allí,
en ese recodo donde se ama.
Hoy mi espíritu te guarda como un centinela,
como guardan los ángeles santuarios
y la noche mirando las estrellas.
Hoy lejos de ti te siento mía, como algo inalcansable que se
anhela, como ese amor
que transita, que fluye y envenena.
esas que quedaron a pesar del sueño que sin ser vivido nos dejó el recuerdo.
Esas que marcaron bellas ilusiones cuando en aquel tiempo
sin tener raones cruzabamos miradas.
Allí estan y se conjugan con estancias bellas bajo el hechizo de un crepúsculo,
o en la tarde casi oscura para esperar la luna junto al rumor del río.
Y siguen en tu mente y en la mía.
Como un santuario idealizado formando sensaciones de estar los dos juntando el sueño
y a escondidas como deseando el fruto prohibido.
Y es que desde el mirar de tus pupilas se
destila la luz hacia las sombras y se espande la aurora entre mis manos
con el verso trinando entre las aves.
Fuiste arribando en la hondonada de mi alma
sembrando la luz de una esperaza y te clavaste allí,
en ese recodo donde se ama.
Hoy mi espíritu te guarda como un centinela,
como guardan los ángeles santuarios
y la noche mirando las estrellas.
Hoy lejos de ti te siento mía, como algo inalcansable que se
anhela, como ese amor
que transita, que fluye y envenena.
SE MANCHARON MIS MANOS
Se mancharon mis manos de barro y oxido tras la bruma...
Manadas de gaviotas dejan su dolor con los graznidos, cruzando los raudales, mientras la tarde se pierde en el crepúsculo con olor a salitre y rumor de olas.
Y allí quedo en el desvelo.
Desvelando soledades a través de los cristales, imaginando cercanías para escucharte, mientras se caen de la cama mis sueños de madrugada.
El sol me sorprende al final de la alborada, mis ojos se nublan de llanto contenido, mi alma esta cansada sin voz en el latido, mientras la arena recibe sus espumas.
ESTAMOS JUNTOS
Hoy se que siempre estás y presiento tu mirada suspendida sobre mis hombros o ras del suelo que camino.
Que siempre estás ahí muy cerca de mi pecho sabiendo que me quieres.
Que compartes todo incluyendo mis silencios y sabes que te miro sabiendo que me miras para no dejarnos solos ni un instante.
Y es que somos uno, como un misterio, Como un grito que igual nos paraliza
Dejando en nuestros rostros la sonrisa.
Como un juego, jugando a la escondida, deseándonos mirar tras esas puertas o encontrarme tu espalda en la cocina.
Como el llanto que también nos une en esos ratos de dolor o miedo pensando en nuestros hijos, o en las noches de insomnio porque somos viejos tomados de la mano en las cobijas.
Ya no es posible mirarnos separados, ya nada podrá, ni aún la muerte, quitarnos los costados de ti y de mí, pues nos amamos.
Y aquí estamos dejando atrás el tiempo, mirando juntos la tarde de un crepúsculo donde el ósculo nos traiga amaneceres, donde tus ojos y mis ojos solo miran la paz desprendida de nubes, como un otoño que desnuda nuestros cuerpos bajo la sombra cálida que nos dio la vida.
SOLO ASI
Ya viene, allá en la lejanía se divisa el otoño donde el viento juguetea con las hojas, donde el frío adormece el correr de las aguas jugando entre las piedras.
Allá en la lejanía ese otoño prepara mi estancia junto a la sombra de un árbol donde mi cuerpo descansará mis sueños en espejismos de mis ojos ciegos.
No quisiera ir tan pronto pero el tiempo llega, debo acumular palabras para cerrar el ciclo de mi alma moribunda, liberar el calor de mi fuego arrinconado y dejar las huellas que marcaron olvidos.
Solo así descansré tranquilo en esa oscuridad inalcansable.
De sus últimas palabras
Que quieres que te diga, si hoy te marchas y me dejas con la sombra del recuerdo, si te marchas y me dejas con la inmensa tristeza que marchita el alma.
Es cierto que no podré olvidarte y en silencio enjugaré mis lágrimas, y te pensaré en mi insomnio para buscar la paz que nos conforte.
Que nos ayude a desentrañar lo más oculto de tu proceder, la verdad que escondes en esa tu vida desordenada y de noches alegres.
No estoy dispuesta a que quieras aferrarme a un coto eterno de tu vanidad y tu soberbia, al engaño de ti mismo con tus vidas paralelas, donde fingías amor para lograr deseos voluptuosos sin valorar el daño que me hacías.
Que sigas escondiendo el amor que te ata y te hace imposible ser feliz a pesar que me amas todavía. No podrás ignorar los caminos que nos unen porque no existe rumbo que separe la memoria.
Que sigas escondiendo la verdad de tu amor paternal por el miedo y cobardía a ser juzgado por tus hijas en ese techo sagrado que tanto daño te hace sin darte cuenta día tras día.
Ahí estás lanzando piedras a todo esto que aún pudiera ser a un oasis que marcó los sueños donde felices viviéramos los tres. Por que bien sabes que dejaste al viento subyugar las flores del umbral en las ventanas y al hijo de la entrega nacido en el otoño.
No quiero ni mirar como se achica este paisaje inhóspito, este lodo acumulado de heridas, de deshechos sin luz y tan lleno de tristezas.
No quiero más caminar sobre esas ruinas donde tus pies aplastaron la esperanza y tus manos borraron lo bello del recuerdo.
A hurtadillas saldré tras esa puerta, dejando atrás todo el manojo de sonrisas que un día compartimos, a hurtadillas para que no me alcance el olor putrefacto de tus ruinas.
No miraré hacia atrás, no quiero sentir el miedo se saber que todo fue mentira, que tu incredulidad provocó el silencio irremediable y tus labios cobardes no pronunciaron nunca el candor de mi inocencia.
No quiero ni mirar como se achica este paisaje inhóspito, este lodo acumulado de heridas, de deshechos sin luz y tan lleno de tristezas.
No quiero más caminar sobre esas ruinas donde tus pies aplastaron la esperanza y tus manos borraron lo bello del recuerdo.
A hurtadillas saldré tras esa puerta, dejando atrás todo el manojo de sonrisas que un día compartimos, a hurtadillas para que no me alcance el olor putrefacto de tus ruinas.
No miraré hacia atrás, no quiero sentir el miedo se saber que todo fue mentira, que tu incredulidad provocó el silencio irremediable y tus labios cobardes no pronunciaron nunca el candor de mi inocencia.
CUANDO YO ME VAYA
Cuando mi voz se silencie en brumas pasajeras no serán palabras, ni serán paisajes, ni gotas de agua.
No habrá calor de hoguera en la estancia que te quise ni versos encendidos que como mariposas rodeaban a tu pelo en tardes silenciosas.
Cuando yo me vaya, ya no habrán más miedos. Tan solo la sonrisa de saber que fuimos almas gemelas bajo el mismo cielo.
Goteando estamos un amor que busca las mismas ansias que la vida lleva y en esa arena donde mueren olas queda la espuma de tu alma nueva.
Cuando sueños prófugos busquen la distancia serían cautivos de un umbral negado, pues no habrá pena ni tampoco llanto, solo sonrisas por haber amado.
Cuando ya viejo y cansado, viendo mi juventud dormir las horas, surge el olvido recordando mis letras florecidas.
Y allí están saliéndose del libro los versos más queridos pero llenos del polvo de un verano que acarició mis sueños.
En este amanecer de tanto insomnio, el recuerdo vuela y se presenta dejando atrás el tiempo y avivando el pensamiento. Parece que el tiempo va muriendo y yo sigo los instantes de un presente.
Se despejan los cielos y se abren soles, el otoño ya dejó caer las hojas que el invierno sepultó bajo la nieve, mientras vuelven mis versos llenando de colores, esos bellos instantes de aquella primavera.
Todo sigue igual detrás de mi silencio y mi alma reverdece a pesar que muero, ya volverá el tiempo renaciendo imágenes, y reviviendo sueños en otros que también amaron.
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