TE SEGUIRE QURIENDO

No se donde te encuentras ni en que rutas has sufrido mi ausencia en tus enojos.
Tal vez ni me recuerdes y acaso en despedidas tu mente me rechaze.
Aún así, Te seguiré queriendo con mi arrepentimiento porque lo diste todo y fuiste para mi lo prohibido.
Te seguiré queriendo,  aun con ese olvido que te sembré en el alma por no estar contigo.
No se donde estás,  y me congoja tener que imaginarte en una calle sola, con tus ojos mirando hacia la nada por no encontrarme nunca en tu mirada.

OSCURA SOLEDAD

Aquí estoy más allá del crepúsculo
donde la sombra oscura me envuelve con su misterio mudo.
Allí te sueño, te imagino, y mis manos acarician tu silueta que adivino, que deambula ante mis ojos como una niebla, como una canción que arrulla mi desbordante amor hacia tu vida.
Allí estoy inadvertido, solo con el recuerdo de noches que pasaron, sintiendo tus manos en mis manos, y el dulzor de unos labios con susurros de esperanza.
Aquí estoy en la penumbra de mi abierta herida,
en la oscura soledad conque te miro, conque te sueño, conque camino.

CUANDO PASÓ EL TIEMPO

.
Tus ojos miraron la penumbra cuando tus manos se quedaron solas sin contactos ni deseos en esa noche de soledad enterrando la esperanza.
Al final del camino estaba la fuente humedecida de recuerdos;  pero un silencio te arrulló todo el olvido.
Te abonó los surcos de profundas huellas marcadas  por tantos insabores.
Y allí estás moviendo las tantas hojas secas en el umbral de los recuerdos, mientras contemplas tu piel de arrugas con sonrisa triste.

A TRAVÉS DE TU MIRADA

Una brisna en su vuelo contrasta en su vaivén frente a las cosas y  en su ruta de mar y cielo diviso el horizonte donde soñe contigo.
Estampa de aguas azules donde el viento reposa en las arenas la ausencia de unos besos. Donde contemplo las hierbas y las rocas, los trozos de arboles vencidos junto a las cascaras de almejas muertas.
Todo al rededor es tan sencillo como todas las cosas tuyas, como lo que se olvida, como el tropiezo del alcoholico o el zig zag  de un pájaro en su vuelo.
A lo lejos se ven nubes oscuras, Quizá ya no estés en mi paisaje; pero te buscaré, y como el viento, seguiré el entorno soplando en cada objeto, mirando a través de tu mirada.

AFANES



Quiero atrapar de las rocas el reflejo, sembrarle 
colores para que muestren mis afanes.
Para que en la alborada humedecida te llegue mi 
suspiro en forma de arco iris, mientras te busco en 
tardes opacas por las que camino.
Quiero atrapar en los muros el aroma de tu paso 
dejando enredaderas  ocres  que presientan tus 
huellas para así encontrarte.
Pero la tarde opaca se llena de lluvia borrando el 
camino con lagunas, como un estero que borra tus 
huellas en paisajes desolados.
Y te busco en los rincones quebrando matorrales de
espinas hirientes de un ocaso, y dejo mis afanes
de colores con la esperanza de abrazarte.

EN ALGUN RECUERDO


En algún recuerdo  te imaginé y sin ambages  allí te vi desnuda. No pude retener mis manos y mis besos llenaron tu cuerpo de susurros.
Todo fue como un sueño atardecido paseando entre los bosques de aquel río, donde en sus aguas corrían mis ansiedades.
Sobre tu cuerpo mis labios endulzaron tu piel salobre de arenas y mis ojos se tornaron alegres con todo tu esplendor.

TU AUSENCIA

En que río de piedras  te esfumas, te ausentas distante de mis ojos
 aún cuando en ellos tu silueta duerme?
Te extrañan mis manos y frías se estremecen arañando lejanías, buscando tu horizonte.
Y te busco acompañando la esperanza en tardes de un verano, y navegando el otoño a la luz de unas estrellas.
Y te busco en inviernos  sin saber que me pierdo mientras sueño tus ojos con luz de primaveras.
Aquí estoy amor con la voz muda del alma. Sintiendo este dolor de ojos sin llanto, deseando que tu ausencia gire y vuelva para bañar de  luz  mi alcoba triste.

LOS HIJOS


Hijos nacidos bajo la sombra que sus ojos miran cual cobijo,  fijando en sus pupilas la imagen y el estilo de años venideros.
Hijos que amamos secando sus mejillas para transitar el sueño que anhelamos y marfilar destinos de ríos corriendo hacia un estuario para buscar el mar de sus deseos.
Esos que acunamos también en los desvelos buscando amanecer con sus sonrisas, mirando el sol tras los cristales, e imaginando brújulas que les darán las brisas.
Hijos que nos hacen estremecer la ternura en el vaivén de sus denuedos, de sus llantos que en sus quejos avivamos los sentidos.
Esos los hijos del amor y el sueño, los que arrullamos en los brazos  dejándole en pedazos uno por uno el corazón entero.
Porque con los hijos se nos llena el mundo de alegría y de tristezas, de canciones que en la mesa festejamos cada día.
Se nos llena el alma también bajo la angustia del amparo, del no verlos en peligro, de acudir al grito porque el grito es nuestro de temor y miedo.
Porque son la esperanza de un mañana cuando estemos viejos y con ellos vivamos  la memoria del amor brindado.

EL ÚLTIMO SUSPIRO

Disminuidos  vientos me impiden llegar a ti como un  suspiro, dejar caer sobre sobre tus ojos el halo de mi alma enamorada.
Tal vez la distancia es tan lejana, tan llena de  acento,  que todo se cierra de nubes sin viento para
que no sientas mi hondo suspiro.
¡Todo está en calma!
Y la quietud nos adormece el idilio que tanto fue negado, ese  que quisimos sembrar como una rosa para que abriera al viento sus alas de esperanza  en una lluvia tenue,  humedeciendo nuestras almas.
No hay viento que transporte el eco que deja el pensamiento, que te lleve el aroma, que deje sobre tu piel mi último suspiro.

MARCADOS

Allí estan las cicatrices,
esas que quedaron a pesar del sueño que sin ser vivido nos dejó el recuerdo.
Esas que marcaron bellas ilusiones cuando en aquel tiempo
sin tener raones cruzabamos miradas.

Allí estan y se conjugan con estancias bellas bajo el hechizo de un crepúsculo, 
o en la tarde casi oscura para esperar la luna junto al rumor del río.

Y siguen en tu mente y  en la mía.
Como un santuario idealizado formando sensaciones de estar los dos juntando el sueño
 y a escondidas como deseando el fruto prohibido.
Y es que desde el mirar de tus pupilas se
 destila la luz hacia las sombras y se espande la aurora entre mis manos
con el verso trinando entre las aves.
Fuiste arribando en la hondonada de mi alma
sembrando la luz de una esperaza  y te clavaste allí,
en ese  recodo donde se ama.

Hoy mi espíritu te guarda como un centinela,
como guardan los ángeles santuarios
y la noche mirando las estrellas.
Hoy lejos de ti te siento mía, como algo inalcansable que se
anhela, como ese amor
que transita, que fluye y envenena.

SE MANCHARON MIS MANOS

Se mancharon mis manos de barro y oxido tras la bruma...
Manadas de gaviotas dejan su dolor  con los graznidos, cruzando los raudales, mientras la tarde se pierde en el crepúsculo con olor a salitre y rumor de olas.
Y allí quedo en el desvelo.
Desvelando soledades a través de los cristales, imaginando cercanías para escucharte, mientras se caen de la cama mis sueños de madrugada.
El sol me sorprende al final de la alborada, mis ojos se nublan de llanto contenido, mi alma esta cansada sin voz  en el latido, mientras la arena recibe sus espumas.


ESTAMOS JUNTOS



Hoy se que siempre estás y presiento tu mirada suspendida sobre mis hombros o ras del suelo que camino.
Que siempre estás ahí muy cerca de mi pecho  sabiendo que me quieres.
Que compartes todo incluyendo mis silencios y sabes que te miro sabiendo que me miras  para no dejarnos solos  ni un instante.
Y es que somos uno, como  un misterio, Como un grito que igual nos paraliza
Dejando en nuestros rostros la sonrisa.
Como un juego, jugando a la escondida, deseándonos mirar tras esas puertas o encontrarme tu espalda en la cocina.
Como el llanto que también nos une  en esos ratos de dolor  o miedo pensando en nuestros hijos, o en las noches de insomnio porque somos viejos tomados de la mano en las cobijas.
Ya no es posible mirarnos separados, ya nada podrá, ni aún la muerte, quitarnos los costados de ti y de mí, pues nos amamos.
Y aquí estamos dejando atrás el tiempo, mirando juntos la tarde de un crepúsculo donde el ósculo nos traiga amaneceres, donde tus ojos y mis ojos solo miran la paz desprendida de nubes, como un otoño  que desnuda nuestros cuerpos bajo la sombra cálida que nos dio  la vida.

SOLO ASI




Ya viene, allá en la lejanía se divisa el otoño donde el viento juguetea con las hojas, donde el frío adormece el correr de las aguas jugando entre las piedras.
Allá en la lejanía ese otoño prepara mi estancia junto a la sombra de un árbol donde mi cuerpo descansará mis sueños en espejismos de mis ojos ciegos.
No quisiera ir tan pronto pero el tiempo llega, debo acumular palabras para cerrar el ciclo de mi alma moribunda, liberar el calor de mi fuego arrinconado y dejar las huellas que marcaron olvidos.
Solo así descansré tranquilo en esa oscuridad inalcansable.

De sus últimas palabras

Que quieres que te diga, si hoy te marchas y me dejas con la sombra del recuerdo, si te marchas y me dejas con la inmensa tristeza que marchita el alma.
Es cierto que no podré olvidarte y en silencio enjugaré mis lágrimas, y te pensaré en mi insomnio para buscar la paz que nos conforte.
Que nos ayude a desentrañar lo más oculto de tu proceder, la verdad que escondes en esa tu vida desordenada y de noches alegres.
No estoy dispuesta a que quieras aferrarme a un coto eterno de tu vanidad y tu soberbia, al engaño de ti mismo con tus vidas paralelas, donde fingías amor para lograr deseos voluptuosos sin valorar el daño que me hacías.
Que sigas escondiendo el amor que te ata y te hace imposible  ser feliz a pesar que me amas todavía. No podrás ignorar los caminos que nos unen porque no existe rumbo que separe la memoria.
Que sigas escondiendo la verdad de tu amor paternal por el miedo y cobardía a ser juzgado por tus hijas en ese techo sagrado que tanto daño te hace sin darte cuenta día tras día.
   Ahí estás lanzando piedras a todo esto que aún pudiera ser a un oasis que marcó los sueños donde felices viviéramos los tres. Por que bien sabes que dejaste al  viento subyugar las flores del umbral en las ventanas y al hijo de la entrega nacido en el otoño.

No quiero ni mirar como se achica este paisaje inhóspito, este lodo acumulado de heridas, de deshechos sin luz y tan lleno de tristezas.

No quiero más caminar sobre esas ruinas donde tus pies aplastaron la esperanza y tus manos borraron lo bello del recuerdo.

A hurtadillas saldré tras esa puerta, dejando atrás todo el manojo de sonrisas que un día compartimos, a hurtadillas para que no me alcance el olor putrefacto de tus ruinas.

No miraré hacia atrás, no quiero sentir el miedo se saber que todo fue mentira, que tu incredulidad provocó el silencio irremediable y tus labios cobardes no pronunciaron nunca el candor de mi inocencia.



CUANDO YO ME VAYA

Cuando mi voz se silencie en brumas pasajeras no serán palabras, ni serán paisajes, ni gotas de agua.
No habrá calor de hoguera en la estancia  que te quise ni versos encendidos que como mariposas rodeaban a tu pelo en  tardes silenciosas.
Cuando yo me vaya, ya no habrán más miedos. Tan solo la sonrisa de saber que fuimos almas gemelas bajo el mismo cielo.
Goteando estamos un amor que busca las mismas ansias que la vida lleva y en esa arena donde mueren olas queda la espuma de tu alma nueva.
Cuando sueños prófugos busquen la distancia serían cautivos de un umbral negado, pues no habrá pena ni tampoco llanto, solo sonrisas por haber amado.
Cuando ya viejo y cansado, viendo mi juventud dormir las horas, surge el olvido recordando mis letras florecidas.
Y allí están  saliéndose del libro los versos más queridos pero llenos del polvo de un verano que acarició mis sueños.
En este amanecer de tanto insomnio,  el recuerdo vuela y se presenta dejando atrás el tiempo y avivando el pensamiento. Parece que el tiempo va muriendo y yo sigo los instantes de un presente.
Se despejan los cielos y se abren soles, el otoño ya dejó caer las hojas que el invierno sepultó bajo la nieve, mientras vuelven mis versos llenando de colores, esos bellos instantes de aquella primavera.
Todo sigue igual detrás de mi silencio y mi alma reverdece a pesar que muero, ya volverá el tiempo renaciendo imágenes, y reviviendo sueños en otros que también amaron.

EN ESTAS GANAS

En estas transparentes ganas de descifrar palabras fundidas en un verso, de andar buscando la verdad que no encontramos, en esas ganas aprendemos que el amor impulsa y rema un espacio tras otro de besos, de dolor y de recuerdos.

En esas ganas, cuando la pena nos inclina, buscando a Dios cuando la sombra nos arropa en las preguntas sin respuesta, en esas ganas se nos pierde la mirada y tramonta el pensamiento sus congojas.

Nos hacemos fugitivos y la piel madura sus estragos, de tanto andar en la resaca del olvido, de ser pozo profundo del alma que no aflora para cubrir los surcos de la piel ajada.

Tropezamos y sangrientas heridas, nos depara la fe truncada que repica y llama para apagar el fuego de todo lo sufrido.

LO QUE CALLO


Ahí estás lanzando piedras a todo esto que aún pudiera ser a un oasis que marcó los sueños Donde felices viviéramos los tres.

No quiero ni mirar como se achica este paisaje inhóspito, este lodo acumulado de heridas, de deshechos sin luz y tan lleno de tristezas.

No quiero más caminar sobre esas ruinas donde tus pies aplastaron la esperanza y tus manos borraron lo bello del recuerdo.

A hurtadillas saldré tras esa puerta, dejando atrás todo el manojo de sonrisas que un día compartimos, a hurtadillas para que no me alcance el olor putrefacto de tus ruinas.

No miraré hacia atrás, no quiero sentir el miedo se saber que todo fue mentira, que tu incredulidad provocó el silencio irremediable y tus labios cobardes no pronunciaron nunca el candor de mi inocencia.

ATADURAS




engañosa atadura
que susurra en la noche
y voluble...Se asoma
a las rejas del alba
Atadura como la del Reo
Porque atada se encuentra mi alma.

Hace tiempo que velo la soledad nocturna. La imagen crisálida de lo que forma mi esperanza, mi sueño preso con paredes mustias.

Ella, la que llegó a mi vida dejando tanta huella ahora es forzosa ausencia, que de su grácil recuedo, solo es fantasma entre mis muros.

Aún me aferro en oradar el acertijo que en la materia, sorprendente para romper secretos, no pueda liberarme, ni trasmutar mi cuerpo para hallarla.
La coyontura de un sueño que lleva mi cuerpo solo es sueño y transito lugares de muerte que me invitan al frío mármol del descanso eterno.


ÍNTIMO



Quisiera adentrarme al ensañamiento de un mar embravecido. Extenuarme en esos labios ardiente de luz en esta noche de insomnio, de música y poemas.

Seguir con mi rostro mancillado buscando el mar para ser delta con esteros donde me invaden los recuerdos, rumores lejanos que se acercan dejándome entrever el arcoiris que fluye por tus ojos.

Derivado por esa luz de luna, ebria de azules, rehago  mis alas, entono versos para descifrarla fastuosidad que me emociona y me devora.

Es mi coto de frutos encendidos, de colores que regresan de un crepúsculo varado,
Imágenes maravillosas e intimistas que desde  mi alma se vuelven abanicos para turbarme en los matices que miro en tus paisajes.

Ya no se si intuir, o no, las realidades que se mezclan tal vez como en un sueño que me lleva,
que me cohesiona,o tal vez la persuasión precisa de imágenes cromáticas mostrándome la aurora hacia un amanecer de desconsuelos.

Pero todo es hermoso y sigo con el goce que deseo perenne, aquí, en mis cavilares.

ROCÍO,ESCARCHA Y VERBO


Hoy triunfe sobre los años y aqui estoy siendo rocío que cubre los caminos,
la escarcha que blanquéa las aflixiones
sumidas en el añil de un halo que trazó los sueños.
He transtado en los albores de un sol radiante
para aquietar la pena que madrugó conmigo hacia la aurora.
Y le he quitado a las noches su dimensión de heridas,
galopando junto al verbo con cantos para olvidar congojas
y asirme mansamente en tu mirada.