POEMAS DECLAMADOS
PREAMBUULO DE UN ADIOS
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AMOR SUBLIME
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ANTES QUE TE VAYAS
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FARAWEL
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BUSCANDO TU LUZ
Soñé que mi vida era un caos, tal vez no lograba separar el viento duro de mis aguas frías. Ni los ocasos de mi alma cuando muere el día.
Aún no renazco y sigo en la tiniebla sin encontrar la luz, solo simiente inerte de una tierra árida.
Sigo siendo un inmortal pecador que señala con los ojos la forma de las cosas. Sigo soñando en un caminar sombrío por laberintos con pantanos que me llena de terror con la angustia de mis temblores.
Sigo mi caminar buscando luz y me sorprendo con destellos de aurora, con claro/oscuros en una extensa tierra solitaria, donde solo puede oirse algunos trinos y los compaces del viento.
Una vez más mi soledad camina hacia la luz, soledad que cubre mis pasos hacia senderos cargados de sol, donde los sauces se mecen con el viento venido de una tarde.
Allí mis ojos se asombran ante tu imagen con la piel morena, con tu mirada serena y tus brazos abiertos. Surge la luz, se encienden los colores y una brisa cargada de pasiones nos une para siempre.
Gerardo Omaña Marquez
TE EXTRAÑO
Allí estan desde hace un tiempo, los bordes de un ayer donde te extraño, como brumas oniricas que juegan con el viento sobre las olas de ese mar intenso.
Y yo aquí con la tristeza clamando por la lluvia para esconder mis lágrimas, para calmar mi sed de angustia y llanto, para dejar con mis versos todo el riego de mi agua/poesía.
En esta soledad del alma, que ya no es mía, en este vivir muriendo cada día se van abriendo surcos donde nacen... las flores/verso de la melancolía.
Ya la lluvia llegó, ya está cubriendo con sus gotas todo el desamparo, ella y mi llanto regarán la tierra con mis versos/agua para que broten flores de mi agua /poesía.
Y yo aquí con la tristeza clamando por la lluvia para esconder mis lágrimas, para calmar mi sed de angustia y llanto, para dejar con mis versos todo el riego de mi agua/poesía.
En esta soledad del alma, que ya no es mía, en este vivir muriendo cada día se van abriendo surcos donde nacen... las flores/verso de la melancolía.
Ya la lluvia llegó, ya está cubriendo con sus gotas todo el desamparo, ella y mi llanto regarán la tierra con mis versos/agua para que broten flores de mi agua /poesía.
CUANDO ASÍ TE SIENTAS
Cuando sientas que ya no eres nada porque tu vida se estanca, porque ya no tienes sueños que agranden tu ilusión.
Cuando enmudeces y callando te deprimes por no tener las ansias y un mundo con sabor; Entonces solo entonces, es cuando debes continuar.
Caminar con el ímpetu de hacer tu vida un vendaval, un grito que vuelva con el eco de tu propia esencia y sin volver tu vista atrás.
No olvidar, seguir las huellas de las cosas buenas que tú vas agrandar, no olvides que la vida es eso, no otra cosa, un aletear, un vuelo de las mariposas, un vaivén que nos impulsa de nuevo al caminar, a volver a soñar, a ser libres como el viento, a no callar, a no caer en el silencio.
No olvides que en los caminos se encuentran piedras grandes, que al tropiezo nos dan sangre y nos enseñan mejor. Que una lágrima conmueve que una tristeza nos cala y que es bonito y sabroso cobijarnos cuando llueve, que es lindo vivir intensamente aprendiendo el caminar, el caminar seguro y con el ímpetu de llenar y no vaciar.
Cuando enmudeces y callando te deprimes por no tener las ansias y un mundo con sabor; Entonces solo entonces, es cuando debes continuar.
Caminar con el ímpetu de hacer tu vida un vendaval, un grito que vuelva con el eco de tu propia esencia y sin volver tu vista atrás.
No olvidar, seguir las huellas de las cosas buenas que tú vas agrandar, no olvides que la vida es eso, no otra cosa, un aletear, un vuelo de las mariposas, un vaivén que nos impulsa de nuevo al caminar, a volver a soñar, a ser libres como el viento, a no callar, a no caer en el silencio.
No olvides que en los caminos se encuentran piedras grandes, que al tropiezo nos dan sangre y nos enseñan mejor. Que una lágrima conmueve que una tristeza nos cala y que es bonito y sabroso cobijarnos cuando llueve, que es lindo vivir intensamente aprendiendo el caminar, el caminar seguro y con el ímpetu de llenar y no vaciar.
SABIENDO QUE TE PIERDO
Como un perro descolorido que huye,
el viento tempestuoso ruge en mis adentros.
La lluvia anega con terrible acento derramando su sus locos vientos repentinos.
Mi alma aún presiente el sentimiento ido... el lado opaco de tu partida.
Cuantas veces hicimos caricia nuestro encuentro,
cuantas veces los dos en nuestros labios.
Dentro de mi se avistan los recuerdos, tus ansias y mis ansias movidas como trenzas igual que una oración.
Significada significación de tu sorisa que el amor me regaló:
Porque más que tus besos, un extasis de grito, la explosón de volcanes, y tus brazos con mis brazos, tus manos con mis manos cruzando los caminos.
Como un perro descolorido que huye mi corazón te mira.
Aún sigues siendo alegría que conmueve mis adentros. porque el amor te trajo y te llevó por las sombras de una fuga.
Te amé, no estás, y sin embargo quizás te ame todavía,
en esta soledad de tu abandono mi cuerpo clama una esperanza buscando en el fondo interminable lo que fuiste.
Tu alejamiento que me hace tanto daño
se lleva entre la lluvia mi más caro deseo,
se lleva mi alegría, se lleva tu palabra, dejándome invisible tu nube derramada.
Me quedo como el ave, herida entre sus alas,
buscando tu aleteo perdido entre la niebla,
mirando tu distancia, sabiendo que te pierdo.
Nostalgia.
Las montañas de mi alma se cubrieron de neblina, un suspiro entrecortado rondó mis amaneceres.
Una brisa serena merodeaba tiernamente,
y adormeció en un instante el sentimiento en los recodos profundos de mi alma. Justo allí, donde nace y muere el eco de un amor estraviado y perdido en la penumbra.
Por eso la soledad baña mi alma con un silencio triste que desgarra, que congela y convierte en desamor toda mi historia.
Ahora solo llega el aroma del cuerpo idealizado con sus perfumes de plantas y de flores, con sus verdes y azules bermellones impregnado el recuerdo sin amores, buscando una esperanza.
!oh! suave neblina que deslizas en las faldas sedosas de mi alma, que emerges como un frío de luna recorriendo los vértices de mi nostalgia, de mi frágil momento que sin asidero, no encuentra mitigar tu ausencia.
A Gerardo Omaña
Aquí estoy como una gota de agua queriendo tener la
fuerza de una tempestad, para poder apagar
el resplandor de ese incendio que prendió el preámbulo de
tu adiós. Y busco desesperadamente que este
emprendido vuelo no sea el punto de fatalidad donde se
agoten las palabras porque ellas, las tuyas poeta…
son una de las pocas manera que tengo de atrapar
en mis labios el danzar de los ángeles.
Y si tú estas inmerso en la tristeza de rechazar el
horror al saber que en la medida que vives también
mueres, déjame compartir contigo ese escarpado
sueño en un viaje que materialmente no conduce a
ningún lado, salvo al beso que sella la voz con el
silencio.
Pero en ese lapso de andarle por los bordes a la
realidad de una no presencia inevitable, toma mi
mano, sintámonos farol y espejo sentados uno frente al otro, para mirar al que también mira por el ángulo más estrecho del ojo, aunque sepamos cuan quebradizo es el destino.
Y si las horas lloran las deshoras sobre cada árbol que nuestras manos sembraron por distintos caminos, en un desprendimiento de razón, vivamos una vez más el dulce sabor de la locura haciendo un enigma del lenguaje, donde podamos encontrarnos a través de la sencillez divina de la palabra y vivamos como poesía la vana ilusión de la inmortalidad.
Así no necesitaremos ese aprender a decir adiós, solo seremos eterno encuentro y multiplicidad de sentimientos compartidos, en ese mundo donde siempre estarán las puertas abiertas que nos conducirán al nacimiento de otra aurora…Antes y más allá del vientre, en cada instante que el viento arrastre todos los sonidos para que las voces sin saberlo nos renombren, como hojas siempre verdes en lo más alto de las ramas de algún bosque silencioso que alguna vez tú o yo en esta vida edificamos.
©María Elena Ponce®
AMÁNDOTE ESTOY
.
En la sombra de los árboles se reclina el viento.
Ya la luz de luna baña los ríos que van hacia el ocaso.
La noche transita hacia la aurora para encontrarse a si misma
despues de tros crepúsculos.
Se desenrreda la bruma rozando las arenas.
A lo lejos, siluetas sobre el mar esperan las estrellas.
Abandonado.
En una tarde casi oscura mi alma siente frío.
El mar moja mis pies en esta playa.
Y aquí te busco mirando el horizonte.
Amándote estoy.
El olvido musita con tristeza las orillas de mi abismo.
Ya tu no estás y sin embargo mis ojos ven tus ojos.
Sueño con embriaguez de luna
y tus manos aletean al compás del viento.
En la sombra de los árboles se reclina el viento.
Ya la luz de luna baña los ríos que van hacia el ocaso.
La noche transita hacia la aurora para encontrarse a si misma
despues de tros crepúsculos.
Se desenrreda la bruma rozando las arenas.
A lo lejos, siluetas sobre el mar esperan las estrellas.
Abandonado.
En una tarde casi oscura mi alma siente frío.
El mar moja mis pies en esta playa.
Y aquí te busco mirando el horizonte.
Amándote estoy.
El olvido musita con tristeza las orillas de mi abismo.
Ya tu no estás y sin embargo mis ojos ven tus ojos.
Sueño con embriaguez de luna
y tus manos aletean al compás del viento.
SALTO AL VACÍO
Para no llegar hasta la ficción que los sentimientos albergan en el recuerdo...deshojas la embriaguez en tu retorno a la flaqueza de tus denuedos, pues la vida te dice que todo fenece. Fluir del tiempo donde todo muere y nace,
la vida se evapora,
se remolina en el querer volver y no regresa,
horas inalcansables sumidas al recuerdo
que se aviva en los ocasos.
Te diluyes entre dos aguas como una fisura, alargas tus manos y no encuentras asirte, te evaporas y te pierdes en la inmensidad de galaxias donde solo existe el silencio en que vives.
A lo lejos, divisas las manchas azul/gris de nubes rotas donde tu cuerpo se vuelve fractales. Porque él invadió el comienzo en la derogación de tus umbrales, para luego ofrecerte promesas incumplibles.
Y todo para demostrar el teorema de un circulo de orgullo donde dora colores apagados que se proyectan como una sombra sobre los gélidos momentos que enredan el camino de miradas complices en el mismo barco en que navegas.
Y ahí estás en el reverso de tus oleajes confusos de caida y contrapeso.
Hoy se cumple un año más… y no hay olvido
De la madre muerta, del
dolor sufrido.
Aquella que de niño nos
cargó en sus brazos
sufriendo en carne viva los tropiezos
sufriendo en carne viva los tropiezos
La que nos brindó sus besos,
sus caricias, sus abrazos.
Aquella que con su aroma nos
llenó de vida,
dándonos sonrisas para que sonriéramos
dándonos sonrisas para que sonriéramos
Mientras dábamos espinas
para que sufriera.
Aquella en la que hoy
pensamos.
Porque no es olvido a la mente y corazón,
Aquella, la que en un
suspiro,
En un corto vuelo, hecho
pedazos,... nos dejó su nido.
A veces allí estamos tratando de
recordar a la memoria.
de comprender porque arde en nuestra
alma, las penas de un pasado o el mareo
inestable de un sufrimiento que creíamos olvidado.
Y es que en la memoria se nos clavan
ausencias, sueños, rencores y músicas que duelen en cualquier quietud del silencio.
O cuando llega el recuerdo de
nuestros muertos, que amamos en antaño, y que hoy amamos más por tanta
ausencia, por tanta nostalgia sepultada, que no dejamos morir allá en la sombra.
Y es que el recuerdo olvidado, nos
trae
la paz en los rencores, en las
llamas crepitantes que los fantasmas del odio nos sembraron por un camino de
atrocidades, o el viento de angélicos despechos que nos hicieron llorar en un
momento dado.
Y es que el recuerdo olvidado se
anida en los recodos, se asemilla y germina con rostro de presente, nos llega a
los labios y distrayendo los ojos, tragamos grueso la saliva del silencio.
Por eso tenemos instantes, momentos de asombro, de mudeces que
se llenan de olor, de colores, de sabores que nos hacen humectar ligeramente
los labios.
Porque nada hará que se
deshilvane o se pierda en un tren de lejanías, el amor, la falta de amparo, la
deslealtad y las tracciones; porque siempre estarán como gotas, sudando el
cristal de nuestras almas.
TU ADIOS BATIENDO ALAS
Hay en mis adentros un canto mudo, un compás unísono de unos labios que no quieren morir de sed, un desprendimiento como hojas secas antes de ser llevadas por el viento.
Transcurre y fluye una tormenta cubriendo mi piel de arena como una soledad de sal sobre la playa.
Arropado de sábanas te ofresco mis manos y mis dedos de agua para empapar las bocas con todas las palabras.
Pero el invierno llega y los árboles perderán sus hojas. Desde un umbral contemplaré los cielos grises y como palomas, tu adios batiendo alas.
ILUSIÓN
Allí, donde el crepúsculo se hace noche, donde nuestros cuerpos ardientes rozaron infinitos,
allí quedamos sueltos, en libertad, y en escabrosa precipitación.
<li>
<li>
Rodamos sobre la suave brisa de un viento transitorio para inventar volver una vez más.
Allí, donde el negro de la noche rozando la alborada se deshila, una luz titilante conjugó el final.
Ahora vendrá un lagrimar,
pero la sed de mi espíritu no quiere brumas y entonces pienso en ti.
Te busco para tendernos en la arena, para unir nuestras pieles y abrir los ojos a un nuevo sueño.
MIRAR DE PUPILAS
De una forma u otra, el mundo de tus pupilas, el que vieron mis ojos por tus ojos, llega una vez más bañado de tu nombre.
<li>
PREFIERO LOS SILENCIOS
No quiero ver el mundo correr en multitudes, ni ver su prisa alocada en los denuedos, ni ver la noche en agitadas luces del titilar molesto de neones.
<li>
No me gustan las muchedumbres envueltas de algodón difuso, cruzando las esquinas, ni la gente como fractales apilados en el ir y venir por nuestras calles.
No me gustan las playas teñidas de lo humano,
ni el ruido infernal en autopistas, ni el cruce de viajeros en andenes que arrollan el silencio en nuestras vidas.
No me gustan las playas teñidas de lo humano,
ni el ruido infernal en autopistas, ni el cruce de viajeros en andenes que arrollan el silencio en nuestras vidas.
Prefiero los caminos que con charcos alimentan la sed de los gorriones y la paz que da un crepúsculo durmiendo de colores las montañas.
Prefiero el silencio de las tumbas cobjando el secreto de los muertos a la loca algarabía de los vivos en sus antros.
Prefiero el silencio de las tumbas cobjando el secreto de los muertos a la loca algarabía de los vivos en sus antros.
prefiero los silencios del viento entre las ramas y el abrir de una flor adornando mis ventanas.
COMO NO QUERERTE!!
Si me diste un sin fin de razones para amarme en la hora del crpúsculo muy cerca del ocaso y no supe que pensar ni como hacer con tus palabras.
Si me diste un beso suavemente en la mejilla y mis lágrimas cayeron sin saber que decir ante tus ojos.
Me diste el arrullo de las olas y el silbido del viento entre las ramas, el canto de sirenas y tus huellas detras de mi sobre la arena.
Como no quererte
si llegas a mi alma con furia de huracanes
si envuelves mi pensar de torbellinos
si mi insomnio te besa en madrugadas.
Como no quererte si me diste una agua mansa y un cardumen de peces de colores haciendome pensar cuanto me amas.
Me diste sueños,alegrías y tristeza y un denuedo febril día tras día en esta vida
que es tan tuya, tan mía, tan nuestra.
EMBRUJOS
Degustas la luna en una mirada de embrujo,
llegas a mi sendero para palpar las ansias de tus manos
abriendo luces a la figura de tu cuerpo que derrocha desnudez y sintiendo el valor de mi osadía.
Llegas desde el infinito al horizonte de mis días
para provocar el calor de nuestras manos, uniéndose con timidez, en la esperanza de encontrar en nuestro cielo, imágenes de sueños sobre las plumas de tu fantasía.
Somnolencia entre nosotros
y el día que una vez más se acopla.
Tu mirada penetra en lo más profundo de todo cuanto existe para impregnarte de embrujos y recordar la calidez de las noches.
Ya!, es cierto, la apariencia engañosa de tu respiración que se acopla al ánimo de mis deseos, embriagándome y cobijando dulcemente mi piel.
Observo tu mirada
que se agiganta como un canto que me llena y despierta mi sangre hacia la luz de la esperanza
Vuelvo a nacer
y me convierto en camino de tus bordes, de tu voz, de tu fragancia, del tejer la noche con besos de fábulas hambrientas en la ebriedad de nuestras almas.
Solos, tú y yo, en el encanto atractivo de nuestro embeleso.
COMO UN CANTO
Alzo mi ser como espíritu que vuela
para adentrar mi alma en los recodos,
para avivar mis sentidos en los bostezos
para hurgar las sombras y la niebla.
Entronizo mi canto en manantiales
para extraer los fluidos llenos de oro, de luz y de silencios
que habitan en las almas cubiertas de neblinas.
Almas sensibles que como un río
fecundan las orillas y nos dejan el frescor y sus murmullos,
Vuelo los senderos que dejan las palabras
para embriagarme en el asombro de caminos lejanos,
de esteros y desiertos bañados por las alas de bellas mariposas.
Allí donde se deja oír la honda y susurrante voz
de amantes-hombres y mujeres que en el espejo reflejan
sus destinos, sus denuedos y sus ansias.
Donde el viento también canta sobre montañas y lagos
paisajes de mi mundo con sueños y olvidos.
Los días lluviosos con tejer de lanas
mientras los cristales
dejan rodar sus lágrimas en gotas.
Donde la lluvia y su sonido, acuna como
siempre desde los tiempos más remotos, la misma estancia donde dejó de
flamear la chimenea y solo queda el rescoldo humeante de
brazas apagándose.
Donde la palabra camina sobre el misterio desnudo de
pieles que se aman y se vuelve luz, tristeza y añoranza,
derramando como lluvia el alegrar de cada amanecer,
donde se respira el aire del tiempo como un crisol que
integra las canciones de las nuevas mañanas en esta
eternidad en la que vivo destilando mi canto de poesía que
humaniza y nos hace milagro.
¡Ho! NAVIDAD DE ESPERANZA DE TRISTEZA Y DE ALEGRIA
Tras el recuerdo de la infancia que viene de un pesebre,
la navidad queda en el alma plasmando en esa estancia
el paisaje de amor y de esperanza en una redención que es esperada.
Donde el mundo gira su ilusión de primavera,
unos tristes, otros cantan
y otros lloran de amor en la quimera.
Esa que llega en el viento
con cantar de alegres melodías, esa que enciende las pasiones
meciendo su aroma en los balcones y dejando su estela en nuestras vidas.
Esa navidad sonriente de la tierra mía,la que llega cantando el valse, el joropo y el pasaje,
la gaita y galerón y una música muy suave.
Esa del cántico y zambombos,
de aguinaldos, pesebres y pendones de hallacas y turrones
¡Ho! navidad campestre de matojos llena
donde anida la flor del campo mío,
donde juega la brisa que se aleja
y el aroma de flor sobre las tejas.
Esa navidad de sueños rotos donde los huérfanos contemplan
la impavidez habida en otros.
Esa de niños harapientos que sueñan con el viento
mirando los cristales con zapatos rotos.
De esos niños profundos, pensantes, taciturnos, los que abren sus manos al viento
para volar senderos, como así vuelan cometas, en los desfiladeros.
De aquellos que bailan trompos en el patio; y los que sueñan con zapatos.
Los que en ranchos grises de madera adormecen mil sueños en la espera.
¡OH! navidad de incienso y de oraciones
de clamor por la paz en este mundo
la que trae el mensaje más profundo
por injusto fragor de batallones avivando el dolor en un segundo.
¡OH! navidad de paz deseada
como magos llevando sus regalos
llevando juntos el clamor unísono
de parabienes sin desmayos.
Esa de azules esperanzas que une en el abrigo, en la ternura, en el amor y en el suspiro, en las ansias benditas del encuentro
y...el ay amor cuando te miro.
Esa del brindis en la mesa departiendo los ecos de las risas
esa del ruido y chascarrillos, de luces, de fuego
y artificios ajenos de un mundo sin sonrisas
con la sola esperanza en la promesa.
¡OH! navidad de los recuerdos tristes
donde se vierte la lágrima infinita,
la que duele, la que espina
y hace que el alma se marchite.
Esa que nos trae el recuerdo de lo ido.
De la madre muerta del dolor sufrido.
Aquella que de niño nos cargo en sus brazos sufriendo en carne viva los tropiezos
la que nos brindó sus besos, sus caricias, sus abrazos.
Aquella que con su aroma nos llenó de vida
dándonos aromas para que sonriéramos
mientras dábamos espinas para que sufriera.
Aquella en la que hoy pensamos porque no es olvido
a la mente y corazón, en ella pensamos hoy como un suspiro,
como el ave que en un corto vuelo, hecho pedazos,... nos dejó su nido.
¡OH! NAVIDAD DE ESPERANZA
DE TRISTEZA Y DE ALEGRÍA.
TÚ Y YO EN UN POEMA
¡OH! si tú pudieras contemplar desde mi alma
el paisaje de amor con que te quiero.
Como será el lenguaje de los amores mudos
como serán las almas con vestido
yo se amar parafraseando con el latir del corazón desnudo.
No puedo retenerte.
mis manos son etéreas y escapas en neblina,
todo, todo ante mis ojos muere, y tú sigues aquí en mis pupilas.
...
Por eso estoy en la ventana de mi abierta herida,
colgado de la luna mirando tus destellos
y pasas, y al pasar me dejas, crepúsculos de aurora entre mis dedos.
Y es que se escapa de mis manos,
del dolor, de mi llanto o sufrimiento,
del mirarte a los ojos un instante
y el soñarte en las noches sin descanso.
De soñar ese amor rutinario, cotidiano,
ese que tú enredabas en mis manos,
en la almohada, en la alfombra, en la ventana,
en las noches de amor que eran un canto,
y en el tibio dulzor de tus quejidos.
Llegó... ha llegado la tristeza y un canto nuevo renace aquí en mi alma.
Están brotando solas las notas de mi piano,
se escapan cual palomas dejando entre tus manos las ansias del ocaso.
Ya pasaron las noches con sus versos,
con luciérnagas posando sobre hierbas,
el titilar de la estrella sigue siempre
aún cuando tú no sientas un amor incandescente.
He decidido quedarme en ti
como fin del camino andado,
ya no quiero prolongar caminatas del pasado;
pues quiero encontrarme atado
a este centro crucial de mis deseos.
Quiero quedarme en ti y hasta fuera de mí mismo, no quiero conocer nada ni a nadie,
quiero librarme del mundo y regocijarme en ti, ¡amor profundo!
Quisiera esta vez sin más dilemas,
muriendo a través de tus abrazos
llegar a un mundo nuevo donde tu piel me cubra y estemos solos...los dos en un silencio.
En un lugar donde los gritos no pronuncien,
donde no existan pasiones quebradas
que se pierdan en un vivir complicando la existencia.
Y de no ser así... cuanta tristeza...
Si, de no ser, entonces recogeré lo que en ti he dejado,
lo que allí ha quedado de mí en tu castillo,
buscaré mis sueños, mi risa y sentimientos,
borraré las palabras llenas de polvo y soñolientas
que aburrieron tu alma en desencuentros.
Recogeré las trizas que circundan en el viento
para que allí no quede ni una sombra
y hasta los ecos que retumban las paredes
pues son latidos de mi alma.
Acallaré en mi alma y amando desde lejos
tus ojos que perdidos divagan mis sentidos,
tu confín más allá de mis pupilas
donde el horizonte irradia una esperanza.
Acallaré en mi alma tus pasos soñolientos
buscándome en las noches del quebranto,
tu ansiedad, tu temor, tu desencanto,
tus gestos de ternura y el brillo de tus ojos
que amo tanto
Acallaré el poema que tú y el tiempo
formaron en mis sueños
poema de tus ojos ahora en la distancia
envueltos con aromas de aquella primavera.
Te vas, me voy...
y acaso te amo todavía,
te llevo en horizontes que besan a la noche...
mirando las estrellas.
Te llevo en la mirada que tus ojos ya me dieron,
en el calor y el frío,
en la furia, en la calma
y en el brabante sol de este amor mío.
Y te miro y me llevo tu mirada,
me llevo tu sonrisa en las manos cerradas
y escondo tu mirada y escondo tu sonrisa...
sin que tú sepas nada.
Aquí estoy con mi tristeza rechazando el horror en las miradas, consciente de vivir igual que muero, por hacer imposibles que no temo.
aquí estoy en el centro de todo un infinito
dejando hablar al corazón,
a la misma muerte que viene de mi propia vida,
cuando pariéndome a mi mismo,
transito mi camino, plantando los árboles a pesar que muero
y preparando al corazón para que siga hablando.
Y te dejaré mi beso para que así sepas mis silencios,
para que conozcas la plenitud de mi soledad cargada de esperanza,
para que sepas que amarte para mí lo es todo.
Que la vida es hermosa como lo es la muerte,
que debemos vivirla a cada instante para merecerla,
que después de las tormentas el sol brillará en nuestros
balcones.
Que es imposible que te pierda porque siempre he de buscarte,
porque he de hallarte a través del infinito caminando la orilla de la aurora.
Te encontraré porque te espero en una espera larga
como largo es el tiempo en que te quiero.
Porque seremos lámpara y espejo, juntos los dos... en un
reflejo.
Porque seremos llanto cuando nos falten las palabras,
tormenta y calma en nuestro océano,
como una fantasía sin miedo a los abismos.
Porque volaremos para escribir más versos,
dando valor a los sentidos y con la voz más fuerte que el silencio.
Y si no fuera así como mi corazón te habla,
entonces enséñame a decir adiós para que las lágrimas no se cuajen en mi alma,
para que el grito no se escuche adolorido y el paisaje retorne a mis pupilas.
Enséñame a decir adiós a cada instante
a cada verso que escribí con sangre,
a las palabras que en tu nombre... pronunciaba mi alma.
Enséñame a botar la soledad que mi alma navega
en mis recuerdos,
en las noches de amor y los espejos de dos bajo la luna.
Enséñame a no buscar
una palabra redentora entre tus labios,
para decirle adiós a la esperanza.
Enséñame el camino del olvido
para olvidar como te quiero,
para olvidar mis sueños.
el paisaje de amor con que te quiero.
Como será el lenguaje de los amores mudos
como serán las almas con vestido
yo se amar parafraseando con el latir del corazón desnudo.
No puedo retenerte.
mis manos son etéreas y escapas en neblina,
todo, todo ante mis ojos muere, y tú sigues aquí en mis pupilas.
...
Por eso estoy en la ventana de mi abierta herida,
colgado de la luna mirando tus destellos
y pasas, y al pasar me dejas, crepúsculos de aurora entre mis dedos.
Y es que se escapa de mis manos,
del dolor, de mi llanto o sufrimiento,
del mirarte a los ojos un instante
y el soñarte en las noches sin descanso.
De soñar ese amor rutinario, cotidiano,
ese que tú enredabas en mis manos,
en la almohada, en la alfombra, en la ventana,
en las noches de amor que eran un canto,
y en el tibio dulzor de tus quejidos.
Llegó... ha llegado la tristeza y un canto nuevo renace aquí en mi alma.
Están brotando solas las notas de mi piano,
se escapan cual palomas dejando entre tus manos las ansias del ocaso.
Ya pasaron las noches con sus versos,
con luciérnagas posando sobre hierbas,
el titilar de la estrella sigue siempre
aún cuando tú no sientas un amor incandescente.
He decidido quedarme en ti
como fin del camino andado,
ya no quiero prolongar caminatas del pasado;
pues quiero encontrarme atado
a este centro crucial de mis deseos.
Quiero quedarme en ti y hasta fuera de mí mismo, no quiero conocer nada ni a nadie,
quiero librarme del mundo y regocijarme en ti, ¡amor profundo!
Quisiera esta vez sin más dilemas,
muriendo a través de tus abrazos
llegar a un mundo nuevo donde tu piel me cubra y estemos solos...los dos en un silencio.
En un lugar donde los gritos no pronuncien,
donde no existan pasiones quebradas
que se pierdan en un vivir complicando la existencia.
Y de no ser así... cuanta tristeza...
Si, de no ser, entonces recogeré lo que en ti he dejado,
lo que allí ha quedado de mí en tu castillo,
buscaré mis sueños, mi risa y sentimientos,
borraré las palabras llenas de polvo y soñolientas
que aburrieron tu alma en desencuentros.
Recogeré las trizas que circundan en el viento
para que allí no quede ni una sombra
y hasta los ecos que retumban las paredes
pues son latidos de mi alma.
Acallaré en mi alma y amando desde lejos
tus ojos que perdidos divagan mis sentidos,
tu confín más allá de mis pupilas
donde el horizonte irradia una esperanza.
Acallaré en mi alma tus pasos soñolientos
buscándome en las noches del quebranto,
tu ansiedad, tu temor, tu desencanto,
tus gestos de ternura y el brillo de tus ojos
que amo tanto
Acallaré el poema que tú y el tiempo
formaron en mis sueños
poema de tus ojos ahora en la distancia
envueltos con aromas de aquella primavera.
Te vas, me voy...
y acaso te amo todavía,
te llevo en horizontes que besan a la noche...
mirando las estrellas.
Te llevo en la mirada que tus ojos ya me dieron,
en el calor y el frío,
en la furia, en la calma
y en el brabante sol de este amor mío.
Y te miro y me llevo tu mirada,
me llevo tu sonrisa en las manos cerradas
y escondo tu mirada y escondo tu sonrisa...
sin que tú sepas nada.
Aquí estoy con mi tristeza rechazando el horror en las miradas, consciente de vivir igual que muero, por hacer imposibles que no temo.
aquí estoy en el centro de todo un infinito
dejando hablar al corazón,
a la misma muerte que viene de mi propia vida,
cuando pariéndome a mi mismo,
transito mi camino, plantando los árboles a pesar que muero
y preparando al corazón para que siga hablando.
Y te dejaré mi beso para que así sepas mis silencios,
para que conozcas la plenitud de mi soledad cargada de esperanza,
para que sepas que amarte para mí lo es todo.
Que la vida es hermosa como lo es la muerte,
que debemos vivirla a cada instante para merecerla,
que después de las tormentas el sol brillará en nuestros
balcones.
Que es imposible que te pierda porque siempre he de buscarte,
porque he de hallarte a través del infinito caminando la orilla de la aurora.
Te encontraré porque te espero en una espera larga
como largo es el tiempo en que te quiero.
Porque seremos lámpara y espejo, juntos los dos... en un
reflejo.
Porque seremos llanto cuando nos falten las palabras,
tormenta y calma en nuestro océano,
como una fantasía sin miedo a los abismos.
Porque volaremos para escribir más versos,
dando valor a los sentidos y con la voz más fuerte que el silencio.
Y si no fuera así como mi corazón te habla,
entonces enséñame a decir adiós para que las lágrimas no se cuajen en mi alma,
para que el grito no se escuche adolorido y el paisaje retorne a mis pupilas.
Enséñame a decir adiós a cada instante
a cada verso que escribí con sangre,
a las palabras que en tu nombre... pronunciaba mi alma.
Enséñame a botar la soledad que mi alma navega
en mis recuerdos,
en las noches de amor y los espejos de dos bajo la luna.
Enséñame a no buscar
una palabra redentora entre tus labios,
para decirle adiós a la esperanza.
Enséñame el camino del olvido
para olvidar como te quiero,
para olvidar mis sueños.
DIVAGACION DE MIS OJOS Y EL SILENCIO
Ante el amanecer, con luces que me llegan,
mis ojos divagan las siluetas desnudando el viento,
escarpada inmensidad que como espejo explaya
dejando atras la noche de prisiones.
Sin ver el horizonte en ese largo silencio,
abajo, el mar luce inquieto en su bañar de playas,
allí donde sola caminas.
Y vas descalza con la piel herida
fugitiva de mis labios,
deseando la noche para solo mirarte en el espejo de la luna.
Parece que las aves olvidaron el canto
y solitaria vas sin esperanza,
mientras, yo te guardo en mi memoria
como un templo.
Luego
Se escapa mi sueño,
cuando el sol ya vuelve hacia el ocaso
dejando atras la luz sobre los árboles
y un rescoldo tibio en los tejados.
Será un sueño perdido
que el viento llevará junto a las aves
mientras quedo solo en la sombra... musitando un olvido.
mis ojos divagan las siluetas desnudando el viento,
escarpada inmensidad que como espejo explaya
dejando atras la noche de prisiones.
Sin ver el horizonte en ese largo silencio,
abajo, el mar luce inquieto en su bañar de playas,
allí donde sola caminas.
Y vas descalza con la piel herida
fugitiva de mis labios,
deseando la noche para solo mirarte en el espejo de la luna.
Parece que las aves olvidaron el canto
y solitaria vas sin esperanza,
mientras, yo te guardo en mi memoria
como un templo.
Luego
Se escapa mi sueño,
cuando el sol ya vuelve hacia el ocaso
dejando atras la luz sobre los árboles
y un rescoldo tibio en los tejados.
Será un sueño perdido
que el viento llevará junto a las aves
mientras quedo solo en la sombra... musitando un olvido.
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